Y tú lo único que llenaste fueron tus palabras, que no vales nada repetías todo el rato, fumando tus miradas y ese tiempo, mirabas preocupado a la nada, se te acababan las ideas mientras oías el tic tac de ese reloj , ¿Quién te ayudará? ¿Quién te levantará? ¿Quién te abrazará cuando lo necesite? Y de ahí, venía tu cara de preocupación, tu mirada no podía esconder lo inevitable, ¿Quién podía hacerte cambiar de decisión? ¿Por qué no me atrevía que yo, era la que te ayudará, te levantará y te abrazará? Pero no, no me atrevía a hablarte y contarte todo, y menos en ese momento. suspiraste un par de veces, de forma constante, yo callada hacía como sino me enterará de la situación.
Eran las prisas lo que nos había llevado a esta situación. Pero la verdad es que nunca supimos lo que era el amor.
Y esa fue el principal error.
29 may 2012
5 may 2012
En mundo quizás equivocado.
Entre mi pecho y tú había milímetros de separación, mis dedos te tocaban y se deslizaban por tu brazo lentamente mi piel desnuda junto a la tuya, podía hacernos sentir especial, mis brillantes ojos no podían parar de mirar tu dulce boca, parece que eramos otros más entregándonos amor, pero no era así. Ya no iba a dormir sola desde esta noche, mis dedos marcaban territorio y pasaban de deslizarse el brazo a posarse en tu cuello. Hubo un momento que se paralizó y segundos después volvimos en sí, nunca había llegado a este estado de felicidad, pudimos estar toda la noche así, mirándonos el uno al otro.
Llego el esperado momento en el que los milímetros dejaron de existir y nos olvidamos de la distancia, tan efimeramente. Escuchabamos ''Rocket Man'' y deseaba que no terminará nunca al igual que este momento tan brillante, las palabras que nos habíamos dicho antes de ese momento me resultaban tontas, los momentos describen todo aquello que yo no puedo decir.
Me abrazaste y sonó de tu labios una ligera risa. Habías conseguido en unos minutos lo que nadie consiguió en mis años de vida. Ni con dinero, ni con viajes ni con palabras podía agradecerte esto, eternamente eramos la palabra roma al revés. Era irónico que la persona a la que llamaba enano podía ser la más grande de mi jodida vida.
Gracias una vez más. Eres el origen de mi inspiración, adiós.
Pd. Mis labios son tuyos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
