No sé que es lo correcto entre tú y yo. No sé si la equivocación es mi descripción, lo único que sé que si es así me da igual. Prefiero luchar, equivocarme, perder, antes que nada. Pero cualquier palabra es inútil si no sé describir nada mío, nada tuyo, nada de nadie. Ni yo misma me entiendo, pero todo esto es tan complejo que tengo miedo a no saber como empezar. Que tú me quitas el sueño, que eres dueño de todo lo que tengo, que eres el nombre de mi locura, que eres el mayor error y a la vez el mayor consuelo.
Eres el deseo, eres la obsesión, eres la madurez, eres cualquiera, eres único, eres la inocencia.
Puedes serlo todo y nada a la vez, puedes ser todo lo que pido y todo lo que no quiero, puedes ser un segundo o una eternidad, puedes ser poco y mucho.
Pero en este caso eres mucho.
Si no fuera así entonces no estaría escribiéndote aquí.
Adiós.