El agua me acariciaba la piel, sentía mi ahogada voz muriéndose por dentro, las lágrimas se apoderaban de mi, y mi vida no será gran cosa pero antes eras mi segunda piel, y todas tus caricias me las creía, la verdad es que ya no se que pensar solo se que volví a caer en la soledad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario