21 jun 2012

Lo difícil de una historia es escribir el título correcto.

La mayoría de los asesinos que reflejaban esa lista habían sufrido abusos, golpes injustos, soledad, abandono, tristeza y procedían de una familia llena de rencor, temor y sin nada que echarse a la boca. Y él, las reunía todas y cada una de las cualidades anteriores. Había sufrido abuso por parte de su padre y alumnos de su instituto, abusos que habían llegado a más a lo largo de los años, había sufrido de manera que al lado de él nadie sabía lo que era el dolor, el dolor del que hablan poetas, todo era mucho peor, él había conocido el dolor varias veces y rezaba por olvidar cada una de aquellas escenas. Los golpes que recibía de su padre le llevaron a quedarse inconsciente durante minutos y a los 13 años sus padres desaparecieron sin dejar rastro. Desde aquel día cambió, de manera fascinante, ya no era el tímido, ahora era el fuerte. Lo detuvieron varias veces pero nadie le veía importancia a eso, le llamaban ‘’ travesuras ‘’ pero todos sabíamos que se estaba formando un criminal y que era demasiado tarde para volver atrás y hacer algo, ayudarle. Le enviaron al psicólogo un par de veces, y la psicóloga solo pudo afirmar que nunca supero el abandono de sus padres y los abusos que habían recibido, algo que le llamo la atención a ella, fue su mirada, tan fría que daba escalofríos y que hacía temblar hasta al mismo diablo, empezaron a ponerle el apodo de ‘’ criminal ‘’ en tono burla y muchos grupos se acercaban y reían entre carcajadas decían – Ahí viene el criminal, nos matará ¿no? Lo único que hacían era alimentar a la bestia que crecía dentro de él, de manera brutal. La violencia podía leerse en sus labios y algunos ya temían el día en el que él, tan discreto como siempre, llamará a la bestia y matará a cada uno de los críos.
Intentaron hablar con él, pero ya no respondía con palabra, ni le hacía falta, un par de miradas y podíamos notar el dolor, y la soledad que sentía, y la transmitía de manera que un día pocos oyeron lo que dijo pero desde ese día los críos nunca volvieron a reírse de él, ni hablaban de él, cuando pasaba había un silencio y nadie podía describir tal silencio de manera correcta. Seguramente fuera una amenaza nadie está seguro, pero la vez que se le ocurrió a alguien preguntarle al chico que le dijo se quedo blanco, temblaba y se veía miedo en él. ¿Qué sería? ¿Qué no sería? ¿Cuándo actuaria? ¿Dónde? 
¿Creéis que actuó? Tal vez lo hizo, quien sabe, pero nada se movió de su sitio, todo seguía igual, de la misma manera que el anterior día, él se fue, abandonó, muchos hablan de su suicidio, otros de su liberación y pocos callan para no ser juzgados.

No hay comentarios:

Publicar un comentario