Abro por fin los ojos, la única expresión que ronda en mi cabeza es un " ¡Ay dios mio! ", la poca luz que entra por esa ventana no me deja ver con claridad el lugar, aunque me importe una mierda, ahora mismo, en este momento, en este preciso momento, estoy rota , ya tengo algo en común contigo, aunque ahora el dolor que me importa no tienen nada que ver con lo que tuvimos. Si tuviera que expresarme ahora, yo dejaría las palabras a un lado, si tuviera que explicar esto, todo esto, las palabras no son suficiente, aquí nada es suficiente.
Se puede oír la radio desde aquí, pero prefiero no oírla, no es nada bueno lo que sale de ese aparato, guerras, hambre, muertes, dolor y lo realmente asombroso es que empezamos a verlo como algo normal, y no, no es normal que cientos de niños mueran de hambre, que personas inocentes sufran, que el dolor siempre este presente en sus vidas, y ¿Cómo cojones salir de esta? ¿Cómo? Preguntas sin respuesta, que solo el tiempo podrá decidir, preguntas que todos los días nos hacemos y todos los días nos quedamos con la duda, este mundo se va a la deriva, nosotros estamos acabando con él.
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